Cada vez que abro un proyecto nuevo me hago la misma pregunta: ¿de verdad necesito una capa más entre mi código y el navegador? La respuesta, casi siempre, es que no. Escribir JavaScript puro me obliga a entender cada pieza del mecanismo, como quien desmonta un reloj para ver por qué avanza.
El taller antes que la fábrica
Un framework promete velocidad, pero cobra en comprensión. Prefiero el ritmo más lento del taller: cada función tiene un propósito visible, cada evento un origen que puedo seguir con el dedo.
No es nostalgia por los noventa. Es preferir herramientas que pueda abrir, entender y reparar yo mismo, sin depender de que alguien más mantenga la maquinaria.
“El código más honesto es el que puedes rastrear línea por línea hasta el motor del navegador.”
Lo que sí uso
Módulos ES nativos, Web Components cuando toca reutilizar, y muy poca dependencia externa. Suficiente engranaje, ningún exceso.



